En 1986 Leonor Portela establece Misioneros Del Camino, , en la ciudad de Guatemala con seis niños. Unos años más tarde el municipio de Sumpango, Sacatepequez,, dona aproximadamente 10 acres de terreno con varios edificios abandonados. Después de años de reconstrucción, la casa se trasladó a su actual ubicación cerca de la localidad de Sumpango, Sacatepequez. Puesto que no había agua en el sitio para los primeros años tuvieron que comprar un suministro diario de agua. Gracias al Club Rotario de Guatemala Sur y los clubes rotarios en Estados Unidos y Canadá, un pozo  mecánico de 705 pies de profundidad,  proporcionan agua para el hogar. Leonor se dio cuenta de la necesidad de una buena educación y gracias a la generosidad del empresario guatemalteco Sr. Ernesto Townsen y su esposa, se construyó una escuela para 200 niños. La escuela provee educación, uniformes, útiles escolares y transporte para los niños de los alrededores.

La misión médica Emaús viaja al Hogar de Guatemala cada seis meses, bajo el liderazgo de Orlando Silva, MD Durante sus viajes tratan a varios miles de  pacientes de las comunidades circundantes así como los niños del Hogar. Unos años después decomenzar las misiones; se identificó la necesidad de construir viviendas para los médicos visitantes y voluntarios. A través de recaudación de fondos por el Dr. Silva, la misión médica Emaús construyó una vivienda que acomoda a las misiones médicas cuando visitan el Hogar. La idea fue iniciada por Leonor cuando se dio cuenta de la necesidad de atención médica en las áreas cercanas; la comunidad siempre ha apreciado el alcance del MDC para ayudar a su población sin atención médica

 

Como Leonor vio las diferentes necesidades para el hogar ella siempre tenía un próximo proyecto en mente. Cuando los niños desnutridos fueron traídos a la casa estableció una sala de nutrición donde los niños se alimentan hasta que se recuperan. Como reconoció la necesidad de ayudar a los niños y sus familias con necesidades neurológicas ella comenzó a planear su próximo proyecto de un Centro Neurológico. Gracias a una generosa donación hecha por Margarita Galiana, una empresaria cubano-americana de Miami, el Centro fue abierto y actualmente trata más de un centenar de niños y sus familias.

                                                     

Hoy el legado de Leonor continúa proyectos similares que actualmente se encuentran encaminados a resolver  las necesidades de los niños del Hogar, el Centro Neurológico así como lasde las comunidades circundantes.